Objetivo del curso


NUESTRO OBJETIVO

Concebir el planeta como casa común y educar en la toma de de decisiones adecuadas para el cuidado de nuestra hermana tierra.

El planeta donde vivimos y los recursos que conlleva (agua, aire, vegetación, la propia persona humana) ha sido motivo de reflexión para científicos, filósofos, organizaciones sociales. También la los teólogos y la misma Iglesia han aportado su reflexión sobre cómo estamos construyendo el futuro de nuestra tierra.

Es evidente para el cristiano que todo el ámbito de lo creado es fruto del amor de Dios y ha sido entregado al hombre como un don y una tarea.

De hecho la Sagrada Escritura nos propone reconocer la naturaleza como un espléndido libro en el cual Dios nos habla y nos refleja algo de su hermosura y su bondad (Cf. Sab 13,5).

De ahí que la contaminación de todo tipo, los residuos, muchos de ellos no biodegradables, la abundancia de productos químicos… hacen que la presencia de elementos tóxicos puedan producir efectos irreversibles en la naturaleza y en la persona humana.

Por eso desde nuestro ámbito educativo queremos ayudar a nuestros alumnos ya toda la comunidad educativa, al menos a esto:

  • a reconocer el universo material como un lenguaje del amor de Dios; el suelo, el agua, las montañas… todo es caricia de Dios;
  • a apreciar al ser humano como imagen de Dios donde cada criatura tiene una función y nadie es superfluo;
  • a testificar que la tierra es una herencia común cuyos frutos han de beneficiar a todos.
  • a valorar la ecología integral que incluya lo material, lo humano y lo social;
  • a cuidar junto con el patrimonio natural, el histórico, artístico y cultural; la visión consumista del ser humano, alentada por la actual economía globalizada, tiende a homogeneizar las culturas y a debilitar la inmensa variedad cultural, que es un tesoro de la humanidad.

En definitiva hace falta cuidar los lugares comunes, los marcos visuales y los espacios urbanos que acrecientan nuestro sentido de pertenencia, nuestra sensación de arraigo, nuestro sentimiento de «estar en casa» ya sea dentro de la ciudad o del Colegio en el que estamos y que nos une. De esta forma no seremos extraños unos de otros y construiremos juntos la “casa común” en la que vivimos varias horas al día y nos facilita nuestra formación y crecimiento en todos los ámbitos.